Igualdad de género

Según las Naciones Unidas, la Igualdad de Género se refiere a la “igualdad de derechos, responsabilidades y oportunidades de las mujeres y los hombres, las niñas y los niños”. De esta forma, todas las personas debemos ser tratadas con el mismo respeto en todos los aspectos de la vida cotidiana (trabajo, salud, educación,...) y el sexo con el que hayamos nacido no debe condicionarnos.

Lograr este objetivo  también requiere la eliminación de prácticas dañinas contra las mujeres y las niñas, lo que incluye tráfico sexual, feminicidio (asesinato de mujeres por el mero hecho de serlo) y otras prácticas de violencia contra la mujer.

El principio de igualdad y de no discriminación por razón de sexo es una obligación de derecho internacional general que vincula a todas las naciones y dado su carácter primordial se establece siempre como un principio que debe inspirar el resto de los derechos fundamentales. 

 

Además, para lograr esta igualdad real y efectiva se debe incluir el concepto de Equidad. Un componente que tiene en cuenta las características de cada persona, así como el contexto y las necesidades específicas que posean.

En esta línea, la equidad de género a menudo exige la incorporación de medidas “de acción positivas” específicas para compensar las desventajas históricas y sociales que arrastran las mujeres, y que hacen que el punto de salida desde el que parten hombres y mujeres para alcanzar una misma meta en ocasiones no sea el mismo, por lo que a ellas les supone un mayor esfuerzo alcanzarlo. Corregir esta discriminación se enmarca, por tanto, dentro del concepto de justicia social.

La equidad se debe aplicar en el género tal y como se aplica en otros ámbitos (como, por ejemplo, en el ámbito tributario, donde cada persona paga más o menos en función de lo que tiene; o en el ámbito del trabajo, donde existen cuotas para personas con algún tipo de discapacidad que facilite su inserción laboral; por citar algunos ejemplos).

Estas medidas son  temporales (es decir, que sólo estarán vigentes mientras exista la desigualdad) por lo que el objetivo último sería conseguir que estas medidas desapareciesen porque eso querría decir que la desigualdad también ha desaparecido.